Cómo podar y doblar plantas de cannabis.

Cómo podar y doblar plantas de cannabis.

 

Hoy vamos a hacer un repaso de las formas de poda que podemos aplicar a nuestras plantas para controlar su altura, mejorar su producción o cuando cultivamos en interior con muchas variedades distintas.

Existen diferentes maneras de podar las plantas, entre las que podemos encontrar algunas como la Poda apical, poda fim, RIB o poda de bajos. A estos tipos de poda también podemos incorporar otras técnicas como el supercropping o rotura parcial del tallo o ramas para redirigir y guiar mejor nuestras plantas.

En primer lugar, me gustaría resaltar la importancia que tienen en el tamaño y cuidado de la planta las horas de sol directo que recibe. Si realizamos la plantación cuando inicia la primavera, las plantas crecen más, por consiguiente necesitarán más cuidados. Por el contrario, si lo hacemos al inicio del verano, quedan más pequeñas y necesitan menos cuidados. Mientras más horas de sol directo tengan las plantas mejor, más grandes, compactos y sabrosos quedarán los cogollos.

En segundo lugar, tenemos que diferenciar si la plantación se realiza en el suelo en sí o si por el contrario lo hacemos en una maceta. En el primer caso, la planta puede alcanzar hasta los 5 metros de altura, dependiendo siempre de la variedad utilizada, ya que no tiene limitaciones de espacio, pero, eso sí, siempre que tengan una buena alimentación con el riego. En el segundo caso, cuando plantamos en una maceta, controlamos el crecimiento, y dependiendo de las medidas del recipiente, dependerá también el tamaño de las mismas. Las macetas ideales variarán según la producción y tamaño de planta que queramos tener. Para unas producciones medias-altas deberemos utilizar unas macetas de unos 50-70L de capacidad haciendo varios trasplantes, empezando por una maceta pequeña y acabando en la final de 70L.

Por otro lado, tenemos que tener en cuenta también el clima del lugar donde realizaremos el cultivo, ya que hay que diferenciar sitios secos de lugares donde se da más humedad, y estos factores también van a influir en nuestras plantas.

Ahora que hemos repasado los diferentes factores que pueden tener consecuencias en nuestro cultivo, vamos a ver las clases de poda que podemos aplicar a nuestra planta.

- Poda apical en el cannabis

Esta poda consiste en cortar el ápice (extremo superior) de la planta mediante unas tijeras, cuchillo, hoja de corte, cúter o navaja, previamente esterilizada para evitar infecciones durante la cirugía apical. Cuanto más limpios sean los cortes realizados a las plantas menos estrés sufrirán, recuperándose antes del parón en el crecimiento producido en las plantas por el corte.

Antes de cortar el ápice debemos tener en cuenta que en la planta no crecerá nada por encima del corte, solo las partes que hayan quedado por debajo del mismo serán las que se desarrollen queriendo ser las nuevas puntas principales; siendo necesario tener un tamaño mínimo de planta para poder podar con cierta lógica.

El tamaño de la planta puede variar según necesidad y época del año en que nos encontremos. Si las plantas se germinan al inicio de la primavera se hará necesaria la poda para controlar su altura, en el caso de requerirlo como en el caso de evitar ser detectadas por transeúntes. Por el contrario, si plantamos más tarde cerca del otoño cuando las plantas se ponen a florecer y al tener un tamaño más reducido no será necesaria realizar ninguna poda ya que la producción de cogollos podría verse seriamente mermada.

- Poda FIM en las plantas de marihuana

Esta clase de poda fue descubierta por error, aplicando la poda apical. Es parecido al anterior pero el corte es diferente. Se trata básicamente de hacer un corte en las yemas de las puntas pero evitando cortar el brote entero de manera que quede un trozo del brote sin cortar. Podemos tener de referencia para el corte una medida de dos terceras partes de los nuevos brotes. Si realizamos bien la operación, tras unos días nos aparecerán unas nuevas puntas.

- Pellizcar la marihuana

Esta técnica posee varias ventajas, la principal es conservar el gran cogollo central de la planta, con una producción y calidad máxima.

Pellizcar el ápice (cogollo de la planta) consiste simplemente en presionar delicadamente el tallo del nudo superior de la planta. Con el pulgar y el índice deberemos apretar hasta escuchar un pequeño ruido característico, un ligero “crack“. Si el espacio disponible en el tallo del nudo superior no permite pellizcar correctamente, deberemos apretar en el nudo que se encuentra justo abajo.

Pellizcar ralentizará de forma considerable el crecimiento vertical de la planta, pero estimulará el desarrollo de las ramas secundarias, lo que le dará a la planta una forma de matorral. En caso de apretar demasiado fuerte lo que tendremos es un ápice cortado, eso tendría las mismas consecuencias que una poda de ápice clásica, lo que no sería muy grave.

- Poda RIB o Right I burn it

Esta forma se resume en quemar los pistilos de los cogollos creando una mitosis en las paredes celulares. Se crean así nuevos brotes florales exentos de hojas. Para este tipo de poda o quema se hace necesaria que la planta lleve cogollando como mínimo unos 20 días. La planta debe tener suficiente flor como para poder reproducirse nuevamente, si lo hacemos antes de tiempo el resultado puede no ser el deseado.

Existen otros tipos como la poda de ramas bajas o Super Scrooping en el cannabis, pero creemos que las que hemos visto son las más eficaces.

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